mi propósito es transmitir en forma de prosa o poética, frases y pensamientos que lleven poco tiempo de leer y mucho para pensar. mi otra intención es, en apariencia contradictoria, poder hacerles conocer algunos cuentos creados por mi y ciertos relatos vinculados con la realidad que requerirán mayor tiempo de lectura. Quien quiera pasar por aquí, opine o no, será muy bien recibido. muy agradecido y muchos saludos a todos
sábado, 15 de junio de 2013
¡UNA GRAN NOTICIA!
una gran noticia....
he dado a luz una poesía
que solamente había sido concebida
para mi propio personal disfrute
pero resulta que nació
y cargada en brazos recibida
su madre es la inspiración
su padre a no dudarlo...
soy yo y no me escondo
no tengo porque hacerlo....
estoy muy orgulloso...
llevó meses fecundarla
costó mucho sacrificio
pero fue concebida solo en minutos
en instantes de mucho amor
su madre inspiración la alza en brazos
su padre autor la contempla feliz
verla dar sus primeros pasos
ante las exclamaciones de los demás......
LAO PAUNERO
jueves, 13 de junio de 2013
EL REMOLINO (4)
cuento de seis capítulos
CAPÍTULO CUATRO
entonces resulta que Don Salvatore, su hijo Santino y sus familias respectivas eran los únicos que no podían ser obligados a someterse al sistema de vida impuesto por el Gobierno Central, y, por supuesto estimado lector y amigo, te preguntarás como era que lo lograban.¿como podía ser que escaparan de tamaño sistema de control e imposición de estilo de vida? Te digo que ni siquiera se les podía obligar al consumo del Estressol...
Don Salvatore era un italiano sencillo de unos sesenta años, viudo, que vivía junto a su hijo de treinta, la esposa de éste, de edad aproximada a la de el y los dos pequeños hijos de cinco y seis, que sabía hacer de todo y arreglar cualquier cosa que se rompiese o fallara. Tenía una gran inteligencia pragmática, cosa que nadie mas, excepto Santino, podía lograr lo mismo debido a la anulación de la iniciativa que producía el consumo del mencionado adictivo.
El gobierno tuvo que acceder a la presencia de este señor y su familia, porque era el único que, junto a Santino estaban capacitados para solucionar los problemas diversos que se producían en el orden doméstico o en las áreas diversas de la administración como era el mantenimiento de las tres grandes torres que te mencioné al comienzo. Ésto solamente lo podían realizar este italiano y su hijo, porque si consumieran estressol se les anularía la capacidad creativa y otras virtudes. Y contratar gente de afuera para dichas tareas pondría en riesgo la subsistencia del sistema. Salvatore y familia a su vez, eran lo suficientemente inteligentes como para ser reservados y discretos por necesidad de sobrevivir.
Pese a que tenían garantizada la supervivencia, nunca quisieron aceptar dinero ni ningún beneficio a cambio de los invaluables servicios que aportaban.Ello les tentaba aun mas a los innombrables capitalistas cegados por la avaricia, a mantenerlos con vida y en esas funciones.
Lo mas interesante del caso es que ni yo mismo, que soy el que te está contando esta historia, pude adivinar que el italiano tenía algo planeado.....
----------
A todo ésto en las reuniones de los Barbablancas, integrantes del Gobierno Central, se estaba generando una inquietud que iba en crecimiento.
A pesar de que estas reuniones eran de una extrema cerrazón hacia el mundo exterior y hacia el mismo pueblo, en los chusmeríos de sus habitantes comenzó a filtrarse la información de que había una gran preocupación en los miembros del Gobierno porque parecía ser de que comenzaron a temer sobre cual sería la consecuencia si faltara Salvatore, si es que a éste le sucediese algo inesperado o se muriera, ya que a pesar de su simpleza, era el único juntamente con su hijo, capacitado para sostenerse en libertad, tanto de acción como de entendimiento, debido a las razones conocidas.
Pero a pesar de que era muy poco lo que la gente podía pensar por si misma, ello no sucedía con los Barbablancas que eran los grandes poderosos conductores del pueblo, contratados por los tan enormes como misteriosos capitales que los sustentaban, y que eran absolutamente desconocidos aún para aquéllos, porque las órdenes que recibían aparecían escritas en la Gran Pizarra de la Tercer Torre sin poder identificar sus procedencias y los enormes sueldos que percibían lo hacían mediante giros bancarios sin remitente registrado.
No está demás mencionar que los Barbas no eran inducidos a consumir Estressol, ni tampoco era necesario debido a que las importantes sumas de dinero que cobraban les alcanzaba para someterse al sistema, lo mismo que sucedía con los psicólogos sociales, los que por otro lado, una vez que ingresaban al sistema tentados por la codicia, se encontraban con la sorpresa de que aquel que osaba renunciar desaparecía misteriosamente y para siempre. Por lo tanto, los dominaba el dinero y en su defecto, los manejaba el temor de desaparecer para siempre, lo cual también le sucedía a cualquiera que se acercase desde afuera para investigar o preguntar por alguno de ellos.
Te cuento que el único punto débil era que el Consejo estaba invadido por el temor de perder a Salvatore y también sumamente intrigados por la vida que llevaría adentro de su casa junto a sus familiares. Pero ante ello, está a la vista de que nada podían hacer. Por lo tanto optaron por dar la apariencia de que no tenían esa debilidad. Aunque el italiano y su hijo eran los suficientemente astutos para hacer como si nada pasara, ya que se daban perfecta cuenta de las especulaciones de los Barbas.....
CAPÍTULO CUATRO
entonces resulta que Don Salvatore, su hijo Santino y sus familias respectivas eran los únicos que no podían ser obligados a someterse al sistema de vida impuesto por el Gobierno Central, y, por supuesto estimado lector y amigo, te preguntarás como era que lo lograban.¿como podía ser que escaparan de tamaño sistema de control e imposición de estilo de vida? Te digo que ni siquiera se les podía obligar al consumo del Estressol...
Don Salvatore era un italiano sencillo de unos sesenta años, viudo, que vivía junto a su hijo de treinta, la esposa de éste, de edad aproximada a la de el y los dos pequeños hijos de cinco y seis, que sabía hacer de todo y arreglar cualquier cosa que se rompiese o fallara. Tenía una gran inteligencia pragmática, cosa que nadie mas, excepto Santino, podía lograr lo mismo debido a la anulación de la iniciativa que producía el consumo del mencionado adictivo.
El gobierno tuvo que acceder a la presencia de este señor y su familia, porque era el único que, junto a Santino estaban capacitados para solucionar los problemas diversos que se producían en el orden doméstico o en las áreas diversas de la administración como era el mantenimiento de las tres grandes torres que te mencioné al comienzo. Ésto solamente lo podían realizar este italiano y su hijo, porque si consumieran estressol se les anularía la capacidad creativa y otras virtudes. Y contratar gente de afuera para dichas tareas pondría en riesgo la subsistencia del sistema. Salvatore y familia a su vez, eran lo suficientemente inteligentes como para ser reservados y discretos por necesidad de sobrevivir.
Pese a que tenían garantizada la supervivencia, nunca quisieron aceptar dinero ni ningún beneficio a cambio de los invaluables servicios que aportaban.Ello les tentaba aun mas a los innombrables capitalistas cegados por la avaricia, a mantenerlos con vida y en esas funciones.
Lo mas interesante del caso es que ni yo mismo, que soy el que te está contando esta historia, pude adivinar que el italiano tenía algo planeado.....
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A todo ésto en las reuniones de los Barbablancas, integrantes del Gobierno Central, se estaba generando una inquietud que iba en crecimiento.
A pesar de que estas reuniones eran de una extrema cerrazón hacia el mundo exterior y hacia el mismo pueblo, en los chusmeríos de sus habitantes comenzó a filtrarse la información de que había una gran preocupación en los miembros del Gobierno porque parecía ser de que comenzaron a temer sobre cual sería la consecuencia si faltara Salvatore, si es que a éste le sucediese algo inesperado o se muriera, ya que a pesar de su simpleza, era el único juntamente con su hijo, capacitado para sostenerse en libertad, tanto de acción como de entendimiento, debido a las razones conocidas.
Pero a pesar de que era muy poco lo que la gente podía pensar por si misma, ello no sucedía con los Barbablancas que eran los grandes poderosos conductores del pueblo, contratados por los tan enormes como misteriosos capitales que los sustentaban, y que eran absolutamente desconocidos aún para aquéllos, porque las órdenes que recibían aparecían escritas en la Gran Pizarra de la Tercer Torre sin poder identificar sus procedencias y los enormes sueldos que percibían lo hacían mediante giros bancarios sin remitente registrado.
No está demás mencionar que los Barbas no eran inducidos a consumir Estressol, ni tampoco era necesario debido a que las importantes sumas de dinero que cobraban les alcanzaba para someterse al sistema, lo mismo que sucedía con los psicólogos sociales, los que por otro lado, una vez que ingresaban al sistema tentados por la codicia, se encontraban con la sorpresa de que aquel que osaba renunciar desaparecía misteriosamente y para siempre. Por lo tanto, los dominaba el dinero y en su defecto, los manejaba el temor de desaparecer para siempre, lo cual también le sucedía a cualquiera que se acercase desde afuera para investigar o preguntar por alguno de ellos.
Te cuento que el único punto débil era que el Consejo estaba invadido por el temor de perder a Salvatore y también sumamente intrigados por la vida que llevaría adentro de su casa junto a sus familiares. Pero ante ello, está a la vista de que nada podían hacer. Por lo tanto optaron por dar la apariencia de que no tenían esa debilidad. Aunque el italiano y su hijo eran los suficientemente astutos para hacer como si nada pasara, ya que se daban perfecta cuenta de las especulaciones de los Barbas.....
martes, 11 de junio de 2013
EL REMOLINO (3)
cuento de seis capítulos
CAPÍTULO TRES
no debes olvidarte de que al Gobierno Central le interesaba, manejado por los grandes capitales, que las personas fuesen autómatas, que no pensaran ni tuviesen iniciativas propias y que ello lo lograban con el consumo del Estressol, lo cual les producía adicción y su utilización era gratuita pero obligatoria.
No obstante, necesitaban generar rumores manipulados para obtener bajo manejo a la población; lo que no podían era impedir que, paralelamente hubieran chusmeríos no detectables por los sistemas de control.
Uno de los factores que generaba violencia familiar, era el hecho de que las personas eran obligadas a un sistema de vida perfecto en lo que a productividad se refiere.
Diariamente trasladaban a distintos lugares desconocidos por medio de camiones enormes, productos electrónicos que serían ensamblados en artefactos mas grandes cuya finalidad nadie sabía ni estaba autorizado a averiguarlo, bajo pena de ser arrojado al mar directamente. Los conductores de dichos transportes eran monitoreados por un sistema de mucha presición, que les impedía hablar con alguien de afuera para no intercambiar información. No debes olvidarte que incluso la curiosidad estaba eliminada de las mentes, por lo que nadie se preguntaba nada ni siquiera ante si mismo.
Pero el Gobierno Central no pudo evitar la hostilidad familiar cuyo control escapaba de sus manos. Pero por otro lado le interesaba que ello sucediera porque la desunión le facilitaba la manipulación de las personas.
El recurso permanente era la Isla de Reclusión. Entre los comentarios temerosos de los habitantes se sabía de que muchas de las personas que iban a ese lugar terminaban arrojadas al mar sin que nadie se enterase.
Pero la excepción era Don Salvatore y su hijo Santino al que no podían controlar y ni siquiera obligarlo al consumo del Estressol......
CAPÍTULO TRES
no debes olvidarte de que al Gobierno Central le interesaba, manejado por los grandes capitales, que las personas fuesen autómatas, que no pensaran ni tuviesen iniciativas propias y que ello lo lograban con el consumo del Estressol, lo cual les producía adicción y su utilización era gratuita pero obligatoria.
No obstante, necesitaban generar rumores manipulados para obtener bajo manejo a la población; lo que no podían era impedir que, paralelamente hubieran chusmeríos no detectables por los sistemas de control.
Uno de los factores que generaba violencia familiar, era el hecho de que las personas eran obligadas a un sistema de vida perfecto en lo que a productividad se refiere.
Diariamente trasladaban a distintos lugares desconocidos por medio de camiones enormes, productos electrónicos que serían ensamblados en artefactos mas grandes cuya finalidad nadie sabía ni estaba autorizado a averiguarlo, bajo pena de ser arrojado al mar directamente. Los conductores de dichos transportes eran monitoreados por un sistema de mucha presición, que les impedía hablar con alguien de afuera para no intercambiar información. No debes olvidarte que incluso la curiosidad estaba eliminada de las mentes, por lo que nadie se preguntaba nada ni siquiera ante si mismo.
Pero el Gobierno Central no pudo evitar la hostilidad familiar cuyo control escapaba de sus manos. Pero por otro lado le interesaba que ello sucediera porque la desunión le facilitaba la manipulación de las personas.
El recurso permanente era la Isla de Reclusión. Entre los comentarios temerosos de los habitantes se sabía de que muchas de las personas que iban a ese lugar terminaban arrojadas al mar sin que nadie se enterase.
Pero la excepción era Don Salvatore y su hijo Santino al que no podían controlar y ni siquiera obligarlo al consumo del Estressol......
jueves, 6 de junio de 2013
EL REMOLINO (2)
cuento de seis capítulos
CAPÍTULO DOS
entonces como te decía, todo estaba automatizado en aquella ciudad, de un modo obsesivo de perfección y sumamente rutinario. Las personas eran guiadas desde pequeñas para capacitarse en lo que hiciera falta y no elegían su ocupación de acuerdo a sus intereses o inclinaciones particulares.
Ni los niños ni los grandes podían equivocarse. El que lo hacía era trasladado a la Isla de la Reclusión o El Afuera como también le decían, donde se encontraban aislados todos los ancianos, sin comunicación alguna con el resto de los habitantes. Llevaban un tatuaje imborrable en la frente que decía Incompetente.Encargándose hasta el fin de sus vidas de realizar los trabajos manuales que se les imponía para producir los alimentos de todos los demás y otras necesidades básicas para la subsistencia.
A todos los ocupantes de ese pueblo se les suministraba en forma regular y obligatoria para que consumieran adictivamente el Estressol, que era una droga que estimulaba a vivir sin ideas propias y con nada de ansiedad. Con ello se lograba que todos marcharan en la misma dirección y sin hacerse planteos que los llevara a cambiar el modo ya preestablecido desde vaya saber cuanto tiempo hacía. Nadie se planteaba entonces la posibilidad de vivir de otra manera y ello no les causaba aparente conflicto.
Olvidaba decirte que había una tercer torre en otra plaza con una pantalla enorme tridimensional y visible desde todos los ángulos. En ella se transcribían las órdenes del Gobierno Central, el cual no se sabía por quien o quienes estaba constituido, eso realmente a ninguno le importaba saberlo, o al menos eso creían.Me refiero a las identidades de estos funcionarios ni el modo en que eran elegidos.
Pero los corrillos vecinales en las esquinas eran permitidos durante dos horas al dia, después del almuerzo. Es que a los Grandes Capitales que manejaban los hilos de todo ésto les convenía conceder un tiempo a la lata para imponer los rumores que ellos querían generar en forma manipulada por psicólogos sociales contratados para ello, cuyos nombres tampoco trascendían; aunque lo que no podían detectar o controlar eran los pequeños chusmeríos que se deslizaban paralelamente a esos rumores impuestos. De ese modo y junto al consumo del Estressol lograban dominar a la población y producir lo que convenía a ciertos mezquinos intereses.
Consiguieron de ese modo que los miembros de cada familia no se tolerasen y fuesen hostiles entre si, transformándose ésta en una fría sociedad de contrato como te dije antes, la cual se disgregaba fácilmente y sus miembros aceptaban dócilmente lo que el Gobierno les imponía. Dividir para reinar era el Gran Axioma de éste.
Pero en el fondo de todo ésto, los habitantes no notaban el efecto subliminal del Estressol con distintas consecuencias. Por ejemplo bajaba significativamente la autoestima de las personas, las que muy en el interior de si mismas tenían un sentimiento profundo de malestar, que las mantenía en un estado latente de angustia reprimida y no conciente.......
martes, 4 de junio de 2013
EL REMOLINO (1)
cuento de seis capítulos
amigo lector: éste será publicado mas seguido para que no pierdas la continuidad. Gracias....
CAPÍTULO UNO
Era una gran ciudad, de apariencia tranquila si la mirabas de lejos, pero a medida que te ibas acercando a ella y observabas los detalles, encontrabas mucha gente corriendo de un lado para el otro, automóviles acelerados, micros atiborrados con gente de pie.
Si ibas de visita y te querías detener, siempre aparecía alguno que te empujaba sin ningún disculpe señor. Y si por casualidad querías consultar alguna dirección en un puesto de diario o a alguna persona que detuvieras en la calle para ese fin, te miraban enojados como diciendo "¡que bicho te ha picado!" "¡como osas detenerme en mis asuntos!" , hacé de cuenta de que te quedabas con la pregunta en la boca, porque te murmuraban alguna especie de respuesta desganada y hostil que no solo no te servía, sino que te quedabas tragando hiel por el mal modo con que te trataban.
Claro está que ingresaban muy pocos forasteros, ya que si éstos no tenían un pase otorgado por el Gobierno, debían pagar un ingreso muy costoso. Es que en realidad, no querían que hubieran forasteros.
No creo que fueran mas de veinte mil habitantes según mis cálculos que posteriormente tuve que hacer, de ello te vas a dar cuenta mas adelante, por mi intervención personal dentro de este cuento.
A pesar de la no tan grande población, los edificios que había eran suficientes para mantener tapado el sol. La tala de árboles crecía cada vez mas y ello enorgullecía a los constructores, quienes estaban abocados solamente al ¡dele progresar meta que dele progresar!
La personalidad básica de esta comunidad presentaba algunos rasgos dignos de ser comentados para tu información y detalles significativos de un estilo particular de vida. Por ejemplo, a las personas les daba vergüenza regalar flores por romance, los enamorados propiamente dichos no existían y las familias eran unidades sociales realizadas mediante un contrato en el cual se especificaban los bienes aportados, el sexo y las profesiones de cada uno y los niños que nacían eran de un número ya predeterminado, ocupándose de su cuidado hasta los cinco años de edad por una persona designada por el Gobierno Central y posteriormente a ello, les era asignado un lugar de crianza, alojamiento y adiestramiento en las especialidades que se les capacitara, las cuales eran determinadas por las necesidades que hubiere en la ciudad, según lo evaluaba el Consejo Supremo, el que estaba constituido por seis personas muy extrañas, de larga barba blanca.
Quienes llegaban a los setenta años de edad eran trasladados a la Isla de Reclusión y eran ocupados en tareas referidas a la producción de alimentos y otros artículos básicos para el resto de la población, hasta el final de sus vidas privándolos de toda comunicación con los demás.
En medio de la urbe habían dos torres imponentes. Una de las cuales tenía un enorme metrónomo que marcaba el compás de los pasos de la gente permanentemente. En la otra, un gran reloj que señalaba segundo a segundo el tiempo durante todo su transcurrir.
Si alguno se salía del orden impuesto, sonaba una estridente alarma con luces rojas y amarillas que lo señalaban para su inmediata reclusión a la misma isla que los ancianos y en iguales condiciones.
Se gastaban a cuenta del Gobierno enormes fortunas para el mantenimiento impecable de ambas torres, aunque la mano de obra en si misma no le producía ninguna erogación, no así los repuestos y otros enseres, ya que les resultaba esencial que fueran exactas en su funcionamiento.
Todos los habitantes vivían con una rutina incorporada en cada acto, desde levantarse, ir al baño, desayunar, etc y etc durante cada minuto de cada día. Análogo comportamiento tenían en el trabajo durante el cual no se les permitía ningún error, es que no se sabía desde cuando tenían implantado en sus costumbres, el concepto de excelencia, pero nadie se interesaba tampoco en saberlo...
viernes, 31 de mayo de 2013
martes, 28 de mayo de 2013
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