lunes, 24 de junio de 2013

EL REMOLINO (6)

































cuento de seis capítulos (final del mismo).-






nota: recomiendo si te es posible, darle un somero vistazo a los 
          capítulos anteriores para poder recordar y entender 
          mejor el sentido de este cuento.-


                             














                       
                        CAPÍTULO SEIS








Asi fue como de madrugada llegué de regreso a mi casa ante los cálidos y cariñosos brazos y abrazos de mi querida esposa, a la cual le pude contar parcialmente la historia porque le causaría gran temor, pero mi instinto no me engañaba y sabía que estaba en buen camino.

Supo si que era muy seguro que tendría que volverme a ir dentro de un tiempo, pero le dije que cuando llegara a suceder sería por buenas noticias y que habría de ir también a retirar y transferir del banco la suma importante de dinero dentro de un tiempo prudencial con la cual no solo solucionaríamos nuestras deudas sino que nos aseguraría un buen porvenir; a pesar de que los dos sabíamos que el dinero no lo es todo y que estoy felizmente casado con una mujer para nada desenfocada en aquello de lo material.

No pasaron mas de tres meses en que pude hacer la operación bancaria y cancelar así la hipoteca.

Nos encontrábamos en plena planificación de nuestras próximas inversiones cuando habiendo ya bajado el sol golpearon muy fuerte la puerta de casa, por lo que un poco asustados y con suma precaución me acerqué a la puerta y observando por la mirilla vi que se encontraba nuevamente  el extraño encapuchado con  otro sobre negro en su mano.


Dejando la cadena enganchada, entreabrí y tome dicha carta, despidiendo al personaje, ignorando totalmente  que esta sería la última vez que lo vería.
Al abrir el sobre con mi esposa temblorosa y pegada a mi, encontré en su interior, igual que la otra vez, una hoja blanca y un cheque sin firmar, de una suma cinco veces mayor de la que me había quedado debiendo el consejo de los Barbablancas. No te voy a negar que se me cruzaron muchas dudas por aquello de "cuando la limosna es grande hasta el santo desconfía", pero pensaba mucho en aquellas personas esclavizadas mentalmente y en las condenadas de por vida a la muerte en vida expulsados en la Isla de Reclusión; ni que decirte de todas esas familias mal llevadas, obligadas a un trabajo sin sentido aparente, que no solo les faltaba descubrir la razón de su existencia , sino que prontamente morirían por deshidratación y vaya uno a saber bajo que otras anulaciones como seres humanos tendrían que estar , si es que milagrosamente subsistieran.

La misiva estaba firmada por ellos, en la cual me sorprendieron   reconociendo haberse equivocado y me pedían por favor que concurriera a la brevedad comprometiéndose a firmar dicho cheque a cambio de que les proveyese la solución de la gran crisis energética y desorden poblacional en que se encontraban inmersos. Percibí en mi interior un mensaje de apariencia sincera de aprobación a la propuesta que les había dejado prima facie y en forma somera, durante mi anterior partida desde allí; por lo que sumado a mi consabido espíritu de aventura, tomé la decisión que tal vez el lector esté esperando y tampoco quiero desilusionar ¿no te parece?


Hago una reflexión en esta ocasión y antes de continuar, para decirte que, según mi modo de pensar y lo que creo que he aprendido con el andar; es que por lo general las personas no cambian sustancialmente sino que se amoldan a sus necesidades o conveniencias que las circunstancias les exigen. Y lo mejor en consecuencia a ello, que yo podía hacer, era hacer como si nada, amoldándome a la situación para obtener buenos resultados de acuerdo a mi criterio personal.


Expliqué entonces a mi esposa la realidad de las cosas tal como eran y le hice entender que no correría ningún peligro y que la vida de muchas personas dependía de mi....

Fue asi que en pocos dias me encontré nuevamente frente a frente con el consejo y les impuse mis condiciones para poder salir de la grave crisis. Obviamente, luego de que me firmaran el cheque y lo resguardase de la misma forma en que hice con el primer pago.

 Los "capitalistas de atrás", los que no suelen mostrar la cara, indudablemente saben cuando es tiempo de retirarse de algún negocio, pensé, alimentado por algo de la experiencia con que me he nutrido durante mi vida transcurrida y los conceptos que te he explicado. 


Para no cansarte te diré que todo lo que quedaba de estressol fue incinerado, las personas que se encontraban en la Isla de Reclusión fueron definitivamente liberadas, transformándose ésta con el tiempo en un Centro Ecológico Turístico. Y como Salvatore había fallecido misteriosamente antes que yo reapareciera esta segunda vez; Santino apoyado por su esposa orientó a los habitantes en la fabricación y manejo de molinos para la obtención de agua y energía eléctrica, cuando ya se encontraban desintoxicados del feroz adictivo, lo cual conllevó muchas complejidas cuyo relato haría muy extensa y fatigosa innecesariamente a esta narrativa.

La fabricación industrial, que para entonces se supo, eran partes para construir armas atómicas que se utilizarían para una confrontación bélica a nivel mundial, fue suspendida inmediatamente como condición desde mi postura.

El Consejo de Gobierno estuvo a cargo a partir de entonces de los ancianos recluidos en la Isla, a los cuales el solo hecho de ocupar ese papel, los hizo rejuvenecer y su sabiduría fue entonces mas aprovechada y valorada. Ni que decirte del enorme cambio favorable que tuvieron los niños con la modificación del sistema y también poder a partir de allí, estar mas cerca de sus padres y abuelos.

Los Barbas Blancas fueron perdonados pero tuvieron que afeitarse para no ser identificados por los vecinos y no pasar ante ellos la vergüenza que sentían; quienes en realidad no les guardaban rencor y tampoco recordaban mucho de lo sucedido en el pasado debido a los efectos del tan nombrado adictivo que habían sido obligados a inyectarse durante años. Al cual juzgue mucho mas conveniente no remover los hechos sucedidos anteriormente para no provocar nuevos e impredecibles daños.

Salvatore y su hijo Santino con el tiempo trascendieron en el recuerdo por sus importantes cooperaciones y se les hizo un gran monumento por iniciativa de sus descendientes directos cuando éstos continuaron en la tarea de asesores técnicos de los pobladores, quienes en realidad ignoraron el aporte profundo que esta familia italiana hizo con su gran sencillez pero con aguda inteligencia. Ni tampoco adivinaron el casual o providencial significado de los nombres de aquel padre y aquel hijo.

El consumo del agua pura y la vida sana hicieron que los pobladores en poco tiempo llevasen buenas relaciones entre si y para con sus propias familias.

Yo regresé en silencio pero muy satisfecho, viajando en una lancha rumbo a mi familia a la que tanto deseaba darles las buenas noticias y volver a la calidez de los brazos y abrazos de mi esposa, rodeados por nuestros hijos......


Me quedó grabada en la memoria la imagen del misterioso encapuchado, intrigado por no saber de quien se trataba en realidad......

Los grandes capitales se alejaron de alli como quien dice "silbando bajito" sin hacer mucho ruido y vaya uno a saber en que andarán ahora......



            muchas gracias por tu valiosa lectura ......

                                    LAO PAUNERO


lunes, 17 de junio de 2013

EL REMOLINO (5)

cuento de seis capítulos 



                              














                  
                     CAPÍTULO CINCO  





















La situación comenzó a complicarse y la intriga y el temor del consejo de los Barbablancas a aumentar....

Fue alli entonces cuando recibo en mi casa un sobre negro con un papel muy blanco de manos de un desconocido encapuchado que cuando lo tomé en mis manos e incliné la cabeza sorprendido para ver de que se trataba, al alzar nuevamente la vista para hablar con el portador, éste ya no se encontraba alli, se había esfumado como por arte de magia.

En dicha carta me ofrecían una enorme suma de dinero, la cual no la voy a decir, ni tampoco voy a rebelarte mi identidad por razones de seguridad, ya que no deseo que le pase nada a mi esposa ni a mis hijos, a los cuales cuido mucho y creo que vos me vas a creer y entender mi actitud necesaria.

La condición era concurrir a ese pueblo y hablar con el Consejo de los Barbablancas, para lo cual tenía que recitar una clave que me proveyeron para realizar una investigación comunitaria. Se veia muy claro que estaban informados sobre mis antecedentes y capacitaciones en esas áreas.

Por otro lado mi situación personal se encontraba sumamente dificultosa en lo económico debido a una hipoteca tan grande sobre mis propiedades, que si no la afrontaba, en unos meses iba a terminar preso. Por lo que entonces, se me había presentado una gran oportunidad, lo cual era evidente que tanto los Capitalistas como los Consejeros sabían bien de mi situación y que de algún modo me tenían obligado  a aceptar la propuesta.

Le dije entonces a mi esposa que confiara en mi, dado que me habían ofrecido la gran oportunidad de mi vida. Entonces me ausenté de casa por treinta dias sin dejar ningún dato ni pista de mi destino, porque no quería exponer a mi familia. Por supuesto que cada tanto me comunicaría telefónicamente para darles la tranquilidad necesaria, a pesar de que mi mujer me conocía bien y sabía perfectamente mi manera de ser aventurera y no sería ésta la única vez en que me metería en un entrevero parecido.

Cuando me presenté ante el consejo, sus seis miembros me entrevistaron rigurosamente y a partir de entonces debería investigar a fondo la situación y proveerles de una solución concreta para asegurar la estabilidad del sistema. Me entregaron la mitad del dinero, al que inmediatamente guardé en una banco especial, cuyo remitente no constaba en ninguna parte, solo memorizando y tirando el número de la caja de seguridad con su clave de acceso e identificación por huellas dactilares,  de lo cual nadie mas que yo tenía conocimiento, para asegurarme de no ser robado.Y por supuesto, no me preguntes de que banco se trata, porque no te lo voy a decir.

A esa altura Don Salvatore junto a Santino, estaban armando una misteriosa torre, me decían los miembros del consejo, con materiales que recogían de la calle, con lo cual los tenía sumamente intrigados y bastante preocupados también.

Por otro lado la energía eléctrica de la población se estaba perdiendo gradualmente y no le encontraban explicación alguna.

Una de las primeras cosas que hice fue visitar a estos italianos munido del pase que me proveyera el Gobierno Central. Pero para sorpresa mía,  ni Salvatore, ni su hijo, ni su esposa eran personas complejas y con toda simpleza y sin misterio alguno me recibieron en su casa, la cual  resultó sumamente interesante, facilitándome también mi trabajo.
No tenían intenciones de ocultar nada y respondieron con sencillez todas mis preguntas además de convidarme con un vino blanco que ellos mismos hacían con miel, ciruelas cristal y uvas de su propia cosecha y elaboración, acompañado por un queso casero con pan a leña deliciosos.

La actitud sociable de los hijos de Santino y amistosa de los perros reflejaban claramente que eran una buena familia. Mientras charlamos supe que no tenían nada que ocultar, ya que vivían de sus propios cultivos y recolectaban del pueblo las cosas que la gente desperdiciaba y tiraba debido a que sus habitantes habían perdido toda capacidad de pensar, ignorando el valor de las mismas.

Lo que me resultó mas divertido  es que la torre que estaban haciendo, eran nada mas y nada menos que un molino que les iba a servir para extraer agua y producir corriente eléctrica que eran los dos elementos valiosos que en cualquier momento dejaría de haber en el pueblo debido a los abusos de la industralización, ya que no se había sabido prevenirse para la recuperación de la energía que estaban consumiendo acorde a la ambición desmedida de los grandes capitales. Fue precisamente donde con una complicidad implícita con éstos italianos, sellamos un acuerdo tácito sumado a un gran pacto de silencio de que nadie supiese que lo que estaban construyendo era un molino, pero a su vez como estaban tan incapacitados para pensar, no llegarían a sospecharlo siquiera. Puedo asegurar que nos entendimos sin palabras. Los pobladores no se darían cuenta de nada, porque tenían la inteligencia tan atrofiada que ni siquiera se notarían la utilidad de la extraña torre. Y los personajes del consejo mucho menos aún porque sus miembros estaban ciegos de ambición encerrados y debatiendo las cuestiones de intereses materiales y la de mantener para ello, bajo control a las personas.

Después de varios dias de permanencia en el pueblo durante los cuales observé minuciosamente a los pobladores, conductas, desempeño laboral y muchos detalles, me presenté ante el consejo para hacerles saber mis conclusiones, entrevistándome nuevamente con sus miembros, les dije la realidad como era mi estilo, lo cual implicaba hacerles saber que el sistema decaería  a corto plazo y que a ello se sumaría la falta de agua y energía eléctrica; sin escucharme no me quisieron entregar la segunda mitad del dinero y trataron de apresarme para recluirme en la isla para luego tirarme al mar y hacerme desaparecer, pero sin que nadie se diera cuenta de ello  gracias a Salvatore pude huir por un largo túnel que el y su hijo habían construido pacientemente,  con salida por una montaña hacia el mar, donde me estaba esperando el misterioso encapuchado con un barco a vela, el cual me llevó de regreso a mi casa por la noche.

A los Barbas les había insistido que era necesario que asumieran que en poco tiempo la población terminaría en desastre debido a la falta de agua y electricidad y que lo mas conveniente era que recibieran consejo de Salvatore y Santino, ya que ellos eran los únicos que los podrían salvar de ese desastre. 

Habiéndoles dado la solución a medias porque preveía la reacción que tuvieron, por lo que "ni lerdo ni perezoso" pude retirarme por la cueva entregándole una tarjeta mia al extraño encapuchado, para que se las llevase al consejo de los "barbas" por si reflexionaban y llegado el caso me llegasen a necesitar y aceptasen nuevamente de mi ayuda. 

Estaba muy claro que, solamente Don Salvatore, su familia y yo teníamos conocimiento sobre la solución de la crisis que se presentaría a la brevedad.....                  

sábado, 15 de junio de 2013

¡UNA GRAN NOTICIA!














una gran noticia....

he dado a luz una poesía

que solamente había sido concebida

para mi propio personal disfrute




pero resulta que nació

y cargada en brazos recibida

su madre es la inspiración

su padre a no dudarlo...

soy yo y no me escondo

no tengo porque hacerlo....


estoy muy orgulloso...

llevó meses fecundarla

costó mucho sacrificio


pero fue concebida solo en minutos

en instantes de mucho amor

su madre inspiración la alza en brazos

su padre autor la contempla feliz

 verla dar sus primeros pasos

ante las exclamaciones de los demás......


                                                       LAO PAUNERO

jueves, 13 de junio de 2013

EL REMOLINO (4)

cuento de seis capítulos



                       
                     














                      


                  CAPÍTULO  CUATRO














entonces resulta que Don Salvatore, su hijo Santino y sus familias respectivas eran los únicos que no podían ser obligados a someterse al sistema de vida impuesto por el Gobierno Central, y, por supuesto estimado lector y amigo, te preguntarás como era que lo lograban.¿como podía ser que escaparan de tamaño sistema de control e imposición de estilo de vida? Te digo que ni siquiera se les podía obligar al consumo del Estressol...

Don Salvatore era un italiano sencillo de unos sesenta años, viudo, que vivía junto a su hijo de treinta, la esposa de éste, de edad aproximada a la de el y los dos pequeños hijos de cinco y seis, que sabía hacer de todo y arreglar cualquier cosa que se rompiese o fallara. Tenía una gran inteligencia pragmática, cosa que nadie mas, excepto Santino, podía lograr lo mismo debido a la anulación de la iniciativa que producía el consumo del mencionado adictivo.

El gobierno tuvo que acceder a la presencia de este señor y su familia, porque era el único que, junto a Santino estaban capacitados para solucionar los problemas diversos que se producían en el orden doméstico o en las áreas diversas de la administración como era el mantenimiento de las tres grandes torres que te mencioné al comienzo. Ésto solamente lo podían realizar este italiano y su hijo, porque si consumieran estressol se les anularía la capacidad creativa y otras virtudes. Y contratar gente de afuera para dichas tareas pondría en riesgo la subsistencia del sistema. Salvatore y familia a su vez, eran lo suficientemente inteligentes como para ser reservados y discretos por necesidad de sobrevivir.

Pese a que tenían garantizada la supervivencia, nunca quisieron aceptar dinero ni ningún beneficio a cambio de los invaluables servicios que aportaban.Ello les tentaba aun mas a los innombrables capitalistas cegados por la avaricia, a mantenerlos   con vida y en esas funciones.

Lo mas interesante del caso es que ni yo mismo, que soy el que te está contando esta historia, pude adivinar que el italiano tenía algo planeado.....

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A todo ésto en las reuniones de los Barbablancas, integrantes del Gobierno Central, se estaba generando una inquietud que iba en crecimiento.

A pesar de que estas reuniones eran de una extrema cerrazón hacia el mundo exterior y hacia el mismo pueblo, en los chusmeríos de sus habitantes comenzó a filtrarse la información de que había una gran preocupación en los miembros del Gobierno porque parecía ser de que comenzaron a temer sobre cual sería la consecuencia si faltara Salvatore, si es que a éste le sucediese algo inesperado o se muriera, ya que a pesar de su simpleza, era el único juntamente con su hijo, capacitado para sostenerse en libertad, tanto de acción como de entendimiento, debido a las razones  conocidas.

Pero a pesar de que era muy poco lo que la gente podía pensar por si misma, ello no sucedía con los Barbablancas que eran los grandes poderosos conductores del pueblo, contratados por los tan enormes como misteriosos capitales que los sustentaban, y que eran absolutamente desconocidos aún para aquéllos, porque las órdenes que recibían aparecían escritas en la Gran Pizarra de la Tercer Torre sin poder identificar sus procedencias y los enormes sueldos que percibían lo hacían mediante giros bancarios sin remitente registrado.
No está demás mencionar que los Barbas no eran inducidos a consumir Estressol, ni tampoco era necesario debido a que las importantes sumas de dinero que cobraban les alcanzaba para someterse al sistema, lo mismo que sucedía con los psicólogos sociales, los que por otro lado, una vez que ingresaban al sistema tentados por la codicia, se encontraban con la sorpresa de que aquel que osaba renunciar desaparecía misteriosamente y para siempre. Por lo tanto,  los dominaba el dinero y en su defecto, los manejaba el temor de desaparecer para siempre, lo cual también le sucedía a cualquiera que se acercase desde afuera para investigar o preguntar por alguno de ellos.

Te cuento que el único punto débil era que el  Consejo estaba invadido por el temor de perder a Salvatore y también sumamente intrigados por la vida que llevaría adentro de su casa junto a sus familiares. Pero ante ello, está a la vista de que nada podían hacer. Por lo tanto optaron por dar la apariencia de que no tenían esa debilidad. Aunque el italiano y su hijo eran los suficientemente astutos para hacer como si nada pasara, ya que se daban perfecta cuenta de las especulaciones de los Barbas.....

martes, 11 de junio de 2013

EL REMOLINO (3)

cuento de seis capítulos


                            















                     















                        CAPÍTULO TRES
                            






no debes olvidarte de que al Gobierno Central le interesaba, manejado por los grandes capitales, que las personas fuesen autómatas, que no pensaran ni tuviesen iniciativas propias y que ello lo lograban con el consumo del Estressol, lo cual les producía adicción y su utilización era gratuita pero obligatoria.
No obstante, necesitaban generar rumores manipulados para obtener bajo manejo a la población; lo que no podían era impedir que, paralelamente  hubieran chusmeríos no detectables por los sistemas de control.

Uno de los factores que generaba violencia familiar, era el hecho de que las personas eran obligadas a un sistema de vida perfecto en lo que a productividad se refiere.

Diariamente trasladaban a distintos lugares desconocidos por medio de camiones enormes, productos electrónicos que serían ensamblados en artefactos mas grandes cuya finalidad nadie sabía ni estaba autorizado a averiguarlo, bajo pena de ser arrojado al mar directamente. Los conductores de dichos transportes eran monitoreados por un sistema de mucha presición, que les impedía hablar con alguien de afuera para no intercambiar información. No debes olvidarte que incluso la curiosidad estaba eliminada de las mentes, por lo que nadie se preguntaba nada ni siquiera ante si mismo.

Pero el Gobierno Central no pudo evitar la hostilidad familiar cuyo control escapaba de sus manos. Pero por otro lado le interesaba que ello sucediera porque la desunión le facilitaba la manipulación de las personas.

El recurso permanente era la Isla de Reclusión. Entre los comentarios temerosos de los habitantes se sabía de que muchas de las personas que iban a ese lugar terminaban arrojadas al mar sin que nadie se enterase. 

Pero la excepción era Don Salvatore y su hijo Santino al que no podían controlar y ni siquiera obligarlo al consumo del Estressol...... 





jueves, 6 de junio de 2013

EL REMOLINO (2)






















cuento de seis capítulos


                            








                          CAPÍTULO DOS

entonces como te decía, todo estaba automatizado en aquella ciudad,  de un modo obsesivo de perfección y sumamente rutinario. Las personas eran guiadas desde pequeñas para capacitarse en lo que hiciera falta y no elegían su ocupación de acuerdo a sus intereses o inclinaciones particulares.

Ni los niños ni los grandes podían equivocarse. El que lo hacía era trasladado a la Isla de la Reclusión o El Afuera como también le decían, donde se encontraban aislados todos los ancianos, sin comunicación alguna con el resto de los habitantes. Llevaban un tatuaje imborrable en la frente que decía Incompetente.Encargándose hasta el fin de sus vidas de realizar los trabajos manuales que se les imponía para producir los alimentos de todos los demás y otras necesidades básicas para la subsistencia.

A  todos los ocupantes de ese pueblo se les suministraba en forma regular y obligatoria para que consumieran adictivamente el Estressol, que era una droga que estimulaba a vivir sin ideas propias y con nada de ansiedad. Con ello se lograba que todos marcharan en la misma dirección y sin hacerse planteos que los llevara a cambiar el modo ya preestablecido desde vaya saber cuanto tiempo hacía. Nadie se planteaba entonces la posibilidad de vivir de otra manera y ello no les causaba aparente conflicto.

Olvidaba decirte que había una tercer torre en otra plaza con una pantalla enorme tridimensional y visible desde todos los ángulos. En ella se transcribían las órdenes del Gobierno Central, el cual no se sabía por quien o quienes estaba constituido, eso realmente a ninguno le importaba saberlo, o al menos eso creían.Me refiero a las identidades de estos funcionarios ni el modo en que eran elegidos.

Pero los corrillos vecinales en las esquinas eran permitidos durante dos horas al dia, después del almuerzo. Es que a los Grandes Capitales que manejaban los hilos de todo ésto les convenía conceder un tiempo a la lata para imponer los rumores que ellos querían generar en forma manipulada por psicólogos sociales contratados para ello, cuyos nombres tampoco trascendían; aunque lo que no podían detectar o controlar eran los pequeños chusmeríos que se deslizaban paralelamente a esos rumores impuestos. De ese modo y junto al consumo del Estressol lograban dominar a la población y producir lo que convenía a ciertos mezquinos intereses.

Consiguieron de ese modo que los miembros de cada familia no se tolerasen y fuesen hostiles entre si, transformándose ésta en una fría sociedad de contrato como te dije antes, la cual se disgregaba fácilmente y sus miembros aceptaban dócilmente lo que el Gobierno les imponía. Dividir para reinar era el Gran Axioma de éste.

Pero en el fondo de todo ésto, los habitantes no notaban el efecto subliminal del Estressol con distintas consecuencias. Por ejemplo bajaba significativamente la autoestima de las personas, las que muy en el interior de si mismas tenían un sentimiento profundo de malestar, que las mantenía en un estado latente de angustia reprimida y no conciente.......

martes, 4 de junio de 2013

EL REMOLINO (1)

              




















 cuento de seis  capítulos
amigo lector: éste será publicado mas seguido para                       que no pierdas la continuidad. Gracias....                   








                     

                            CAPÍTULO UNO


Era una gran ciudad, de apariencia tranquila si la mirabas de lejos, pero a medida que te ibas acercando a ella y observabas los detalles, encontrabas mucha gente corriendo de un lado para el otro, automóviles acelerados, micros atiborrados con gente de pie.
Si ibas de visita y te querías detener, siempre aparecía alguno que te empujaba sin ningún disculpe señor. Y si por casualidad querías consultar alguna dirección en un puesto de diario o a alguna persona que detuvieras en la calle para ese fin, te miraban enojados como diciendo "¡que bicho te ha picado!" "¡como osas detenerme en mis asuntos!" , hacé de cuenta de que te quedabas con la pregunta en la boca, porque te murmuraban alguna especie de respuesta desganada y hostil que no solo no te servía, sino que te quedabas tragando hiel por el mal modo con que te trataban.
Claro está que ingresaban muy pocos forasteros, ya que si éstos no tenían un pase otorgado por el Gobierno, debían pagar un ingreso muy costoso. Es que en realidad, no querían que hubieran forasteros.
 No creo que fueran mas de veinte mil habitantes según mis cálculos que posteriormente tuve que hacer, de ello te  vas a dar cuenta mas adelante, por mi intervención personal dentro de este cuento.

A pesar de la no tan grande población, los edificios que había eran suficientes para mantener tapado el sol. La tala de árboles crecía cada vez mas y ello enorgullecía a los constructores, quienes estaban abocados solamente al ¡dele progresar meta que dele progresar!

La personalidad básica de esta comunidad presentaba algunos rasgos dignos de ser comentados para tu información y detalles significativos de un estilo particular de vida. Por ejemplo, a las personas les daba vergüenza regalar flores por romance, los enamorados propiamente dichos no existían y las familias eran unidades sociales realizadas mediante un contrato en el cual se especificaban los bienes aportados, el sexo y las profesiones de cada uno y los niños que nacían eran de un número ya predeterminado, ocupándose de su cuidado hasta los cinco años de edad por una persona designada por el Gobierno Central y posteriormente a ello, les era asignado un lugar de crianza, alojamiento y adiestramiento en las especialidades que se les capacitara, las cuales eran determinadas por las necesidades que hubiere en la ciudad, según lo evaluaba el Consejo Supremo, el que estaba constituido por seis personas muy extrañas, de larga barba blanca.

Quienes llegaban a los setenta años de edad eran trasladados a la Isla de Reclusión y eran ocupados en tareas referidas a la producción de alimentos y otros artículos básicos para el resto de la población, hasta el final de sus vidas privándolos de toda comunicación con los demás. 

En medio de la urbe habían dos torres imponentes. Una de las cuales tenía un enorme metrónomo que marcaba el compás de los pasos de la gente permanentemente. En la otra, un gran reloj que señalaba segundo a segundo el tiempo durante todo su transcurrir.
 Si alguno se salía del orden impuesto, sonaba una estridente alarma con luces rojas y amarillas que lo señalaban para su inmediata reclusión a la misma isla que los ancianos y en iguales condiciones. 
Se gastaban a cuenta del Gobierno enormes fortunas para el mantenimiento impecable de ambas torres, aunque la mano de obra en si misma no le producía ninguna erogación, no así los repuestos y otros enseres, ya  que les resultaba esencial que fueran exactas en su funcionamiento.

Todos los habitantes vivían con una rutina incorporada en cada acto, desde levantarse, ir al baño, desayunar, etc y etc durante cada minuto de cada día. Análogo comportamiento tenían en el trabajo durante el cual no se les permitía ningún error, es que no se sabía desde cuando tenían implantado en sus costumbres, el concepto de excelencia, pero nadie se interesaba tampoco en saberlo...